Tensiómetro: cómo asegurar una lectura confiable y detectar cuándo el equipo requiere revisión 

Un tensiómetro puede indicar humedad en el suelo aun cuando su medición ya no sea correcta. Revisamos cómo funciona, cuáles son sus límites y cómo identificar a tiempo una lectura que no refleja las condiciones reales del suelo. 

¿Cómo mide un tensiómetro? 

El tubo está lleno de agua y conectado al suelo a través de la punta cerámica porosa. Cuando el suelo se seca, extrae agua del tubo a través de los poros de la cerámica, y como el tubo está sellado, se genera un vacío que el vacuómetro registra en centibares. Cuando el suelo se vuelve a mojar, el agua regresa al tubo y la lectura baja. Lo que se mide, entonces, es la fuerza con que el suelo retiene el agua, no la cantidad de agua que contiene (Hillel, 1998). Por eso el instrumento no necesita calibrarse según el tipo de suelo.

¿Hasta dónde puede medir? 

Aquí está el límite que más se desconoce. Los poros de la cerámica retienen el agua mientras la succión no supere cierto valor; más allá de ese punto, el aire logra atravesarlos y entra al tubo. En la práctica, el funcionamiento confiable de un tensiómetro suele llegar hasta cerca de 80 cb, aunque la escala del vacuómetro llegue a 100 (Hillel, 1998). 

Cuando el aire entra, la columna de agua se rompe y el vacío se pierde. La aguja cae hacia valores bajos, como si el suelo estuviera húmedo, justo cuando está más seco. Por eso, una lectura baja después de un período sin riego debe hacer sospechar: si el tubo muestra una cámara de aire grande, el instrumento no está midiendo y necesita rellenarse. 

¿Por qué se acumula aire y qué efecto tiene? 

Aun sin llegar al límite, el agua del tubo libera gases disueltos con el tiempo, y ese aire se acumula en la parte superior. Una pequeña burbuja es normal, pero una cámara de aire grande actúa como un resorte: se comprime y se expande antes de que el vacuómetro registre el cambio. El resultado es un instrumento lento, que responde con retraso al secado y al riego. 

¿Qué más puede alterar la lectura? 

Síntoma Causa probable Qué revisar 
La lectura cae hacia cero tras un período seco Entró aire por la punta y se rompió la columna de agua Nivel de agua en el tubo; rellenar y purgar 
Responde lento después del riego Aire acumulado o punta obstruida Purgar con bombín; revisar la punta cerámica 
Baja de a poco sin que se haya regado Filtración por el tapón o las uniones Estado del tapón de goma y la tapa 
Lecturas erráticas tras la instalación Mal contacto entre la punta y el suelo Reinstalar con perforador del diámetro correcto 

En zonas con heladas, el agua del tubo puede congelarse y dañar el instrumento, por lo que conviene protegerlo o retirarlo en los meses más fríos. 

¿Para qué sirve el bombín de vacío? 

Es la herramienta de diagnóstico del tensiómetro. Al aplicarlo sobre el tapón, extrae el aire acumulado en el tubo y en los poros de la cerámica. Si salen muchas burbujas de forma continua, hay aire entrando al sistema, ya sea por la punta o por una filtración. También permite comprobar que el vacuómetro responde y que el sello mantiene el vacío. Las puntas cerámicas, los tapones de goma y los vacuómetros son reemplazables, así que una falla puntual no obliga a cambiar el instrumento completo. 

¿0–40 o 0–100 centibar? 

Depende del suelo. En suelos arenosos, sustratos y cultivos con riego frecuente, el agua disponible se agota a tensiones bajas, normalmente bajo 30 o 40 cb. Un vacuómetro de 0–100 cb dedicaría más de la mitad de su escala a valores que ese suelo casi nunca alcanza. Uno de 0–40 cb reparte toda su escala en ese tramo, con cerca de 2,5 veces más resolución justo donde se toman las decisiones. 

¿Qué tensiómetro conviene? 

  • Suelos medios y pesados: modelo de rango estándar, de 0 a 100 cb, en largos de 30, 60, 90 y 120 cm. 
  • Suelos muy arenosos y sustratos: modelo de alta sensibilidad, de 0 a 40 cb, en largos de 15 y 30 cm. 
  • Macetas, viveros e invernaderos: formato compacto de alta sensibilidad, de 15 cm. 
  • Instalación y mantención: perforador de 160 cm, bombín de vacío, líquido de mantención y repuestos de puntas, tapones y vacuómetros. 

Un tensiómetro bien mantenido entrega información que ningún otro método resuelve tan directamente: cuánta fuerza necesita la raíz para tomar el agua. En Veto contamos con tensiómetros para distintos suelos y profundidades, con todos sus repuestos, y con asesoría técnica para ayudarte a elegir y mantener el más adecuado. 

¿Tienes una consulta sobre tensiómetros? Escríbele directamente a nuestro equipo de ventas al correo ventas@veto.cl

Referencias 

Hillel, D. (1998). Environmental soil physics. Academic Press. 

Veto y Cía. Ltda. (2026). Hoja técnica 30.500: Tensiómetros. https://www.veto.cl 

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