¿Sabes cuántos métodos existen para medir flujo de agua?
Más de 8 y elegir el equivocado puede afectar la exactitud de tu proceso, aumentar los costos de mantención o simplemente no funcionar con tu fluido. Descubre cuál es el correcto para tu aplicación. 👇
Existen varios métodos para medir flujo de agua, y la elección correcta depende del tipo de fluido, la tubería, el rango de caudal y los requerimientos de precisión. Se pueden agrupar en dos grandes familias: los que requieren contacto con el fluido y los que no.

Con contacto con el fluido:
El electromagnético es el más usado en agua limpia y agua tratada —alta exactitud, sin partes móviles, ideal para agua potable, riego y plantas de tratamiento. El de turbina es más económico pero requiere fluido limpio sin sólidos. El Coriolis mide masa directamente (no volumen), lo que lo hace muy exacto pero también más costoso. La placa orificio o Venturi (presión diferencial) es la tecnología más antigua y robusta, ampliamente usada en industria. El de desplazamiento positivo es el clásico medidor de agua domiciliaria y redes de distribución (también para fluidos viscosos)

Sin contacto con el fluido:
El ultrasónico clamp-on es la gran ventaja para instalaciones donde no se puede cortar la línea o detener el proceso —se instala por fuera de la tubería. El Doppler (también es ultrasonido) funciona cuando hay partículas o burbujas en suspensión (aguas residuales, lodos). El radar y los métodos área-velocidad se usan en canales abiertos, ríos y colectores de aguas lluvia o servidas.
