RILES en Chile: qué exige la norma y por qué el monitoreo empieza antes del laboratorio

La descarga de Residuos Industriales Líquidos (RILES) en Chile está regulada por distintas normas, según el destino del efluente. Para los dos destinos abordados en este artículo, aplican el DS N.º 90, promulgado el 30 de mayo de 2000 y publicado el 7 de marzo de 2001, que regula descargas a aguas marinas y continentales superficiales; y el DS N.º 609, promulgado el 7 de mayo de 1998 y publicado el 20 de julio de 1998, aplicable a descargas de residuos industriales líquidos a sistemas de alcantarillado.

A modo de referencia, algunos límites bajo cada decreto:

ParámetroDS 90 — aguas fluviales, Tabla N.º 1DS 609 — alcantarillado con PTAS, Tabla N.º 4
pH6,0 – 8,55,5 – 9,0
Temperatura≤ 35°C≤ 35°C
Sólidos suspendidos80 mg/L300 mg/L
DBO₅35 mg/L300 mg/L

El DS 90 contiene tablas diferenciadas según el cuerpo receptor (agua dulce, zona marina, estuarios), por lo que identificar correctamente el destino del efluente es el primer paso antes de aplicar cualquier límite.

Las obligaciones de las fuentes sujetas a la norma

Las fuentes sujetas a estas normas deben cumplir las obligaciones de caracterización, monitoreo, autocontrol e información que correspondan según el tipo y destino de la descarga. Asimismo, deben disponer de un lugar de muestreo accesible para la fiscalización y mantener los antecedentes asociados al control de sus efluentes. El incumplimiento puede dar lugar a procedimientos sancionatorios conforme a la normativa aplicable

Aquí está el punto que suele pasar inadvertido. El laboratorio analiza una muestra tomada en un instante determinado, pero el proceso productivo no se detiene mientras se espera el resultado. Si ocurre una variación de pH, un alza de temperatura o un exceso de sólidos suspendidos, ese evento ya sucedió cuando llega el informe.

La autoridad u organismo fiscalizador puede realizar inspecciones y controles en el punto habilitado para el muestreo. Por ello, una desviación presente al momento de una fiscalización puede evidenciar un incumplimiento, aunque un autocontrol anterior haya arrojado resultados conformes.

El rol del monitoreo de campo

El monitoreo instrumental en campo no reemplaza al laboratorio acreditado —eso es importante dejarlo claro—, pero funciona como sistema de alerta temprana: permite detectar desviaciones en tiempo real, antes de que la descarga ocurra o antes de que llegue el resultado analítico.

Parámetros que admiten medición continua o semipermanente incluyen pH, temperatura, conductividad eléctrica, TDS, oxígeno disuelto y ORP. Ninguno reemplaza el análisis de laboratorio para DBO₅, metales pesados o parámetros microbiológicos, pero en conjunto entregan una imagen continua del comportamiento del efluente. Esta capacidad se potencia cuando la medición en línea se integra a un sistema de control automatizado que mantiene las variables dentro de rango de forma activa, en lugar de solo registrarlas.

La ventaja de automatizar el control

Hay un paso adicional entre detectar una desviación y corregirla: automatizar la respuesta. Cuando los sensores en línea se conectan a un sistema que ajusta dosificación, caudal o tratamiento de forma automática, la descarga se mantiene dentro de los parámetros normativos de manera constante, sin depender de que un operador esté disponible, atento o presente en cada turno. La diferencia frente al monitoreo simple es clave: mientras el monitoreo avisa que algo se está desviando, la automatización actúa sobre esa desviación antes de que se transforme en una excedencia, eliminando el error humano como variable crítica en la gestión ambiental de la planta.

Industrias con mayor exposición

Minería, celulosa y papel, pesqueras y acuícolas, curtiembre Ninguno reemplaza s, galvanoplastia, industria láctea/alimentaria, vitivinícolas y textiles concentran los mayores volúmenes de generación y riesgo de excedencia, cada una con parámetros críticos propios (metales pesados, DBO/DQO, temperatura, cromo, colorantes, según el caso).

De la norma a la instrumentación

Cada parámetro de control tiene una correspondencia técnica con un tipo de instrumento: equipos portátiles para muestreo periódico en terreno, equipos de sobremesa para mayor exactitud en laboratorio interno, y controladores en línea (salida 4–20 mA, comunicación Modbus) para monitoreo continuo integrado a un sistema de control de planta. La elección entre uno u otro depende de la frecuencia de control requerida y de si el objetivo es verificación puntual o vigilancia permanente del proceso.

El cumplimiento normativo de RILES no termina con contratar un laboratorio acreditado — empieza con tener visibilidad continua del proceso. Conocer los límites del DS 90 y DS 609 es el primer paso; contar con instrumentación adecuada para detectar desviaciones en tiempo real es el segundo.

VETO dispone de instrumentación analítica portátil, de sobremesa y en línea para los parámetros descritos, además de un área de ingeniería especializada en la automatización y monitoreo remoto de plantas de tratamiento de RILES.

To Top