Utilizar maderas con un nivel de humedad adecuado es vital en la industria del mueble y para fines constructivos. En este artículos te explicamos cuales podrían ser las consecuencias de utilizar maderas con un exceso de humedad.

Como sabemos, durante los meses de invierno, resulta fundamental analizar el contenido de humedad de la madera para propósitos de calefacción, ya que un alto contenido de humedad se traducirá en mayor contaminación y menor rendimiento de la leña. Sin embargo existen otras áreas para las cuales el contenido de humedad en la madera resulta también un factor crítico. Nos referimos a la industria del mueble, donde un exceso de humedad en la madera afectará gravemente la calidad de la producción. 

Para abordar esta materia recordaremos primeramente algunos conceptos: 

Se define como la relación entre la cantidad de agua y el peso seco o anhídrido de la madera, y se expresa en %.  Según entonces los porcentajes de humedad en la madera se aplican la siguiente clasificación:

Madera verde: Es aquella que posee una humedad entre el 30% (punto de saturación de la pared celular) hasta lo que sería ya el árbol vivo, es decir sobre el 70%.

Madera húmeda: Es la que posee un contenido de entre el 20 y 30%.

Madera seca al aire: Cuando la humedad se encuentra en un rango del 13 al 18%, que corresponde al límite del secado natural.

Madera seca en cámara: Esta se ubica en rangos inferiores al 12% y se alcanza sólo gracias al secado artificial en cámara.

Cuando se trata de la fabricación de muebles y otras estructuras de madera, debemos considerar que la madera posee una cualidad “higroscópica”, es decir que tiene la capacidad de ceder o ganar humedad en intercambio con la humedad existente en el ambiente que la rodea. Este aspecto influye no solo en las mediciones de humedad que se puedan hacer, sino que puede afectar notoriamente el comportamiento de la madera una vez instalada en obra, ello dependiendo del tipo de madera que se trate y del tratamiento al que ésta sea sometida para neutralizar esta propiedad.

La madera que ya está instalada en obra presenta un contenido de humedad que oscila por lo general entre un 6 y un 18%,  pero esta humedad podría variar conforme al uso, a su exposición a la intemperie y a las condiciones climáticas imperantes en cada estación del año. Todas estas variaciones en la humedad pueden generar una serie de inconvenientes o afectar severamente la calidad en muebles de madera o  en instalaciones  con tabiquería y vigas de madera, ello si no se toman medidas preventivas una vez detectado el contenido de humedad.

Problemas que puede presentar la madera por su contenido de humedad:

Manchas: cuando la madera ofrece un volumen de humedad importante, puede desarrollar hongos que manchan la madera en tonos grises, verdes o azules, lo que afecta el valor comercial de la misma y limita su empleabilidad a muebles con acabado natural o en su defecto, a realizas trabajos sobre la superficie para ocultar las manchas.

Deformaciones: Si al momento de utilizar la madera para realizar una obra, esta aun presenta contenidos altos de humedad, esta se secará una vez ya esté instalada. Este proceso de secado producirá contracciones en la madera, deformando y afectando la calidad del mueble.

Grietas y rajaduras: Cuando las contracciones por pérdida de humedad son importantes, los esfuerzos de tención en ella tienden a producir la separación de fibras, es decir, grietas o rasgaduras, lo que claramente afecta el acabado de los muebles fracturándolos.

Desprendimiento de acabados: El exceso de humedad en la madera evita además una correcta adhesión de los recubrimientos talas como pinturas, lacas o barnices, esto por la incompatibilidad que existe entre el agua y los elementos solubles de estos recubrimientos.

Uniones débiles: Los principales adhesivos que se emplean para pegar la madera en la fabricación de muebles son elaborados a base de acetato de polivinilo, el cual es susceptible de diluirse con agua. Si la madera tiene exceso de humedad habrá una dilución en el adhesivo bajando su concentración de sólidos, lo que afectará la solidez de las uniones en los ensambles y empalmes, lo que irá en detrimento de la mecánica del mueble.

Superficies lanosas: Cuando se trabaja con piezas de madera que presentan una elevada humedad, el proceso de corte con sierras, cuchillos o fresas no es uniforme debido a la flexibilidad de las fibras de la madera húmeda, ya que estas en lugar de cortarse al paso de la hoja de corte, más bien se hunden elásticamente para levantarse luego nuevamente, dando origen a una superficie lanosa. Esta misma condición afecta el correcto lijado y cepillado de las superficies.

La madera por otra parte, cuando ya está instalada en obra, tiende a estabilizarse o mantenerse en un determinado contenido de humedad, llamado “Contenido de humedad en equilibrio” (CHE). Este punto de equilibrio estará en relación con el nivel de humedad relativa y temperatura del aire, y se mantendrá estable también estable en su estructura evitando los problemas antes mencionados. Todo ello se refleja en la calidad del mueble la que se apreciará en el proceso de corte, cepillado, pulido y principalmente, en las prestaciones del mueble cando ya esté en uso. Por estas razones, en el mundo de la industria del mueble es fundamental que los fabricantes midan la humedad de las maderas que utilizarán. 

Para evitar los inconvenientes de la humedad en la madera puedes utilizar los equpos de Veto, particularmente aquellos que pueden realizar mediciones sin contacto. Conoce nuestros medidores de humedad en madera haciendo click AQUÏ.

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