Conoce los efectos que el estrés térmico provoca en trabajadores expuestos por largo tiempos al sol, la legislación que regula esta materia, instrumentos y medidas que pueden ayudarte a su control.

En los últimos años las temperaturas que se registran durante el verano han ido aumentando paulatinamente en todo el país llegando a marcar niveles históricos: el 26 de enero de 2017  la comuna de Quillón (octava región) alcanzó una temperatura de 44,9ºC la más alta registrada hasta ahora en la historia de Chile. Esta condición meteorológica puede afectar particularmente a quienes trabajan en verano al aire libre por periodos prolongados, por ejemplo en actividades relacionadas con la agricultura, la construcción, transporte público o deportistas de alto rendimiento por citar sólo algunos. 

¿Qué es el estrés térmico?

El estrés térmico es el estado de malestar producido por el esfuerzo que debe hacer nuestro organismo para mantener nuestra temperatura corporal interna en niveles normales (37ºC) cuando la temperatura ambiental  es elevada.

Dado que nuestro organismo tiene la capacidad de absorber calor de su entorno, una temperatura ambiental alta y prolongada nos producirá reacciones fisiológicos que buscan básicamente perder calor mediante el aumento de la circulación sanguínea y fundamentalmente,  eliminando sudor por evaporación. En la medida que la temperatura circundante aumente, nuestro organismo incrementará su esfuerzo elevando la sudoración, punto donde entran en juego otras variables: para que la sudoración corporal sea eficiente, es vital que el sudor se evapore rápidamente. Una humedad relativa alta, así como una baja circulación del aire no evitarán que nuestro organismo sude, pero si afectarán negativamente su evaporación.

¿Cuáles son los efectos del estrés térmico?

Los efectos del estrés térmico pueden ser variados, entre los más leves: fatiga con disminución de la actividad motriz, desconcentración mental y sensación de agotamiento generalizado, dolor de cabeza con náuseas, edemas por calor que corresponde a hinchazones en las extremidades y calambres musculares producidos fundamentalmente por la deshidratación por sudoración alta, muy propio en actividades deportivas. En un segundo orden de efectos tenemos la pérdida temporal del conocimiento, conocida como Síncope, la que se produce por una menor irrigación cerebral y finalmente, en un tercer nivel los casos más extremos, los Golpes de Calor, estos ocurren cuando nuestro organismo pierde su capacidad de regular la temperatura interna (falla del sistema termorregulador), condición médica en extremo grave que puede producir daño severo en los tejidos de órganos vitales y la muerte.

¿Qué otros factores inciden en el estrés térmico?

Como hemos visto, el Estrés Térmico se origina por la exposición de nuestro organismo a altas temperaturas ambientales, incidiendo además la humedad relativa y la circulación del aire. A estos factores se agregan otros, tales como la exposición directa al sol, situación que aumenta significativamente la temperatura corporal, lo propio ocurre cuando el trabajador está cercano a una fuente que irradie calor, por ejemplo motores y maquinaria, calderas, hornos o fundiciones. También incide la ropa utilizada, la que debe permitir una adecuada ventilación y absorción del sudor. Finalmente, se debe considerar la naturaleza del trabajo realizado, donde a mayor sea el esfuerzo físico que requiera la actividad, mayor será la probabilidad de sufrir los efectos adversos del estrés térmico.

¿Existe alguna legislación relativa al estrés térmico?

Dada las consecuencias que el Estrés Térmico puede producir en las personas, la legislación chilena considera la exposición al calor como un riesgo laboral que debe ser medido y controlado.

El Decreto Supremo Nº 594 de 1999 es la normativa que establece las condiciones sanitarias y ambientales básicas que deben existir en los lugares de trabajo. El artículo 96 de dicho decreto es donde se aborda el concepto de carga calórica ambiental, que está definido como la “combinación de temperatura, humedad y velocidad del aire y calor radiante, que determine el Indice de Temperatura de Globo y Bulbo Húmedo (TGBH)”.  Este índice establece los valores límites permisibles de carga calórica ambiental a que los trabajadores podrán exponerse en forma repetida, conforme a el tipo de trabajo que realizan y los tiempos de trabajo y descanso que poseen. Además en los artículos 97 y 98 se determina la forma correcta de medir la exposición al calor y el costo energético que cada tipo de trabajo demanda.

La aplicación más importante que proporciona el índice TGBH es poder determinar en forma objetiva los tiempos de descanso que los trabajadores requieren para mantener una temperatura corporal adecuada que no revista riesgos para su salud, razón por la cual es tan fundamental que se realicen mediciones. Estas mediciones deben ser realizadas por el empleador de manera periódica como parte de su política de prevención de riesgos, utilizando para ello instrumentos apropiados y dejando registro de las mismas.

¿Qué instrumento de medición es recomendable utilizar para efectuar las mediciones de carga calórica ambiental?

Veto ofrece al mercado el medidor de carga calórica ambiental. Este  instrumento permite obtener de forma simple el índice de TGBH, ya que  mide e indica la sensación térmica producida por la combinación de la temperatura ambiental con la humedad relativa, viento y luz solar directa o radiante. 

Una característica sobresaliente de este medidor es que permite que el usuario registre en el instrumento los niveles críticos permisibles, por lo que al momento de realizar las mediciones el instrumento emitirá una alarma toda vez que dichos niveles fueron sobrepasados en la medición que se realiza. Se destaca además por su portabilidad, facilidad de uso y bajo consumo energético ya que las dos pilas AAA que lo alimentan pueden tener una vida útil de hasta 1000 horas de uso, todo esto en un equipo que solo pesa 136 gramos.

¿Qué medidas de control adicional se pueden tomar?

Las medidas de control pueden incluir tanto controles administrativos como de infraestructura, entre las cuales las más recomendadas son:

  • Informar a los trabajadores los riesgos asociados a la exposición al calor.
  • Aclimatar paulatinamente a los trabajadores a las faenas que deberán realizar
  • Determinar formas de trabajo que eviten que un trabajador quede sólo en caso de emergencia.
  • Disponer de fuentes de agua fresca en puntos cercanos al lugar donde se realizan los trabajos para que los trabajadores se hidraten.
  • Disponer de sistemas de ventilación adecuados que garanticen una continua circulación del aire.
  • Proporcionar vestuario al personal en cuya confección estén incorporados los requerimientos de absorción del sudor y ventilación.
  • Determinar los tiempos de trabajo y de descanso conforme al tipo de esfuerzo y las variables medidas.

Fuentes:

– Albornoz Villagra, C. [editor]. (2013). Procedimientos de medición. En Protocolo para la medición del estrés térmico (5 – 9). Santiago, Chile: Ministerio de Salud, Instituto de Salud Pública.

– Camacho Fagúndez. I. (2013, Abril). Estrés térmico en trabajadores expuestos al área de fundición en una empresa metalmecánica, Mariara 2004-2005. Ciencia & trabajo, 15, 3134. 02/01/2017, De Scielo Base de datos.

– Córdoba Silva, C. (2013, Agosto.). Estrés térmico: respuesta del cuerpo ante altas temperaturas. HSEC, 1, 38-39.

– Chile, Ministerio de Salud. Decreto Supremo  nº 594 (1999). Aprueba Reglamento sobre condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo. Diario Oficial de la República de Chile.

– Reyes, Verónica. (2017). En Bío Bío se registró temperatura máxima de la historia de Chile: 44,9 grados en Quillón. 02/01/2017, de bibiochile.cl Sitio web: http://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2017/01/27/en-bio-bio-se-registro-la-temperatura-maxima-de-la-historia-de-chile-449oc-en-quillon.shtml

– Zúñiga Rojas, R. (2014, Octubre). Estrés térmico: metodología para hacer un diagnóstico del riesgo. HSEC, 3, 30-31.

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